sábado, 8 de diciembre de 2018

Evangelio del Domingo 9 de Diciembre de 2018



La liturgia de la Iglesia nos presenta en este segundo Domingo de Adviento unos versículos del Evangelio de Lucas. Nos vamos adentrando al meridiano de estos días días de preparación antes de la Navidad. Previa a esta lectura del segundo Domingo de Adviento la Iglesia nos ha puesto a modo tambien de preparación a la Navidad el Misterio de la Inmaculada Concepción de María sin la cual tampoco hubiese sido posible el nacimiento del Niño Dios ni la  Redención que nuestra fe proclama en el Misterio Pascual de Cristo.

 Esto es La Iglesia nos ha presentado que la intervención de Dios en la Concepción de María la preservó de todo pecado original del que para los cristianos y la Palabra de Dios bíblica entiende que nacen todos los seres humanos. Es decir La Inmaculada Concepción de María es Dogma en la Iglesia oficialmente desde 1854 pero ya mucho antes el pueblo llano cristiano tenía en general esta consideración sobre María, la de una Concepción Inmaculada, hasta que un fraile y teólogo franciscano Duns Scoto en el siglo XIII ya lo reafirmó teologicamente considerando que la redención de Cristo actuó en la Concepción de su madre en su misma Concepción a modo "retroactivo" por decirlo de forma sintética, preservandola de todo pecado original. Es una cuestión de fe desde luego, pero ya en el pueblo cristiano se tenía por verdadero y fue confirmado de forma ya dogmática en la Iglesia católica en el siglo XIX por el Papa Pío IX. Sin entrar en los detalles de un análisis teológico más profundo para aclarar bíblicamente la intervención de Dios en María y considerar indudablemente una predisposición de María como elegida por Dios para ser Madre de Jesús, y por consiguiente  Madre del Redentor, como proclaman todas las confesiones cristianas, pero sin ahondar en este Misterio de la intervención de Dios en la Concepción de María sí la consideramos en este tiempo de Adviento como colaboradora necesaria en el plan salvador de Dios, y por tanto del nacimiento de Jesús. Así pues  en este comentario nos adentraremos en la lectura del segundo Domingo de Adviento donde seguimos preparándonos a la Navidad. sirva esta fiesta previa de la Iglesia  de la Inmaculada para ahondar en este Misterio de la Encarnación y del Naciminto de Jesús.

Una palabra clave resuena en estos días en las lecturas de Adviento: "PREPARARSE". Si el Domingo pasado primero de Adviento esta palabra estaba situada  en un contexto previo ante un cambio, ante la llegada de unos tiempos nuevos, situandola previo a la Pasión, muerte y Resurrección del Señor tomando el Evangelio de Lucas. En esta ocasió del segundo Domingo de Adviento esta palabra de "PREPARAR o PREPARAD" la liturgia de la Iglesia también lo toma del evangelio de Lucas, haciendo alusión a los pasos previos a la predicación de Jesús como es su Bautismo por Juan el Bautista.

Así pues la Iglesia toma en este segundo Domingo de Adviento  unos versículos que están en el contexto del Bautismo de Jesús y que es fuente común en los tres evangelios sinópticos de Mateo, Marcos y Lucas presentando una idea clara la de PREPARAR LA LLEGADA DE JESÚS. Los tres evangelios sinópticos añadiendo algunas aclaraciones o hechos que no son comunes en los tres aunque sí está presente en los tres el acontecimiento del Bautismo de Jesús como un acontnecimiento principal antes de su predicación.



En este caso de la lectura de este Domingo segundo de Adviento  el evangelista Lucas en estos versículos del 1 al 6 del capítulo 3, nos transmite  la idea de PREPARARSE ante la llegada de Jesús, en este caso será el acontecimiento previo a la predicación pública de Jesús. Ello no es óbice para que esta lectura nos sirva en plena preparación a la Navidad del nacimiento Jesús por dos motivos claros, en primer lugar porque no podemos desligar el acontecimiento grande e inmenso del Nacimieto del Niño Dios con el acontecimiento crucial de la Redención de Cristo y del envío del Espíritu Santo como realización de todas las promesas. El Adviento como preparación a la Navidad es un paso "sine qua nom" a la preparación del acontecimiento fundamental de la fe cristiana donde el Amor de Dios realizado en la Encarnación y  donde Dios asume la naturaleza humana sin dejar de ser divina se hace amor extremo en su muerte y Resurrección base del envío del  Espíritu Santo haciendonos partícipes de su vida divina. Así una palabra clave resuenan en estos días de Adviento en las lecturas para los cristianos que quieren prepararse "PREPARAOS".  Si el Domingo I de Adviento nos invitaba a prepararse ante UN CAMBIO cierto, a estar alerta para ello. En este Domingo nos invita a "PREPARAR los caminos del Señor", aludiendo al profeta antiguo ISAÍAS. Así lo prometido llega lo prometido se cumple. Dios cumple su promesa, anunciada a través de los tiempos. El evangelista Lucas al igual que hacen los otros dos evangelios sinòpticos aluden al profeta Isaías para señalar el cumplimiento de las promesas de un Jesús que llega a cumplir lo prometido, el "Reino de Dios está cerca" y es necesario PREPARARSE.

Así encontremos el sentido de esta cita del Evangelio de LucaS en el contexto del Adviento donde nos encontramos a modo de preparación cristiana sin olvidarnos de todo la realidad redentora por lo que la  litúrgica de la Iglesia realiza en  el Año litúrgico que comienza en el Adviento y termina en Pentecostés.

Con esta conciencia de un todo realizado celebremos con gozo cada una de nuestras fiestas cristianas que nos invitan a estar alerta y a vivir como hijos de Dios redimidos y renacidos del Espíritu Santo que tanto nombramos precisamente tambien en Navidad.

COMENTARIO AL EVANGELIO DE LUCAS CAPITULO 3 VERSÍCULOS DEL 1 AL 6 (Lc 3,1-6)



Estos versículos del capítulo 3 del evangelio de Lucas donde Juan el Bautista anuncia la llegada de Jesús, aunque  aún no lo nombre, pero sí alude a la profecía del profeta antiguo Isaías donde éste hace referencia a la llegada del Mesías prometido en el pueblo judío con las palabras de "PREPARAD EL CAMINO DEL SEÑOR ALLANAD SUS SENDEROS....", y donde Lucas en los posteriores versículos a los que en esta lectura se presentan, al igual que hacen los otros dos evangelios sinópticos refieren la presencia de Jesús en su Bautismo en el Jordán por Juan el Baustista donde lo anuncia explícitamente.

Por tanto la PREPARACIÓN se convierte en esta lectura del Evangelio de Lucas en un anuncio de fe en Jesús, y por consiguiente en un motivo para que la Iglesia nos proponga esta lectura para PREPARARSE  a tan inmenso acontecimiento la del nacimiento de Jesús donde el cristiano reafirma su fe en un Dios que asume la historia humana y que la redime. Asi en estos versículos de Lucas nos hace reflexionar en estos días precisamente previos a la Navidad, que en Jesús se van cumpliendo las promesas de salvación de Dios, donde el nacimiento de Jesús no es un hecho aislado sino que es inicio de una preparación a la cual el cristiano tendrá siempre que estar preparado para los distintos acontecimientos de la historia y de su vida. La historia de salvación bíblica que se proclama en el NUEVO TESTAMENTO como definitiva,  en los acontecimientos salvadores de Jesús desde su Encarnación, nacimiento, vida, muerte y resurreción y como no tambien en la intervención de Dios en la Concepción de María predisponiendola ya desde su origen a ser Madre de Dios, son acontecimientos que forman parte de un todo acontecido para lo cual la Iglesia nos invita siempre a estar preparados.

Así con estos versículos del evangelista Lucas la Iglesia nos ayuda a predisponernos a celebrar el nacimiento de Jesús sin dejar de atisbar el horizonte redentor de Jesús " Y toda carne verá la salvación de Dios" al que alude el profeta Isaías.



En estos versículos de hoy concretamente el evangelista Lucas quiere situar estos acontecimientos en su auténtico contexto histórico para que la comunidad cristiana fuera de Israel a la que va dirigida este evangelio no olvide encuadrarlo en los tiempos históricos a los cuales alude : Año decimoquinto del emperador Tiberio, del gobernador Pilato, de los tetrarcas (reyes puestos por los romanos) como son Herodes, Filipos, Lisanio, de la autoridad religiosa judía representada por los Sumos sacerdotes Anás y Caifás. Así los acontecimientos de fe están inmersos en la historia humana en el acontecer histórico de los siglos y las referencias que el evangelista expone nos deja constancia de ello.

Así pues el Adviento nos sigue invitando a reflexionar con las palabras claves de la PREPARACIÓN, de estar en la ESPERA en una ESPERANZA cierta a la que el cristiano está invitado a ser instrumento y anunciadores de la Buena Noticia del Evangelio en nuestro día a día en la historia humana en el acontecer diario. Anunciadores así desde la misma Navidad de Dios.

En este Domingo segundo de Adviento  utilizando las palabras del profeta Isaias que escoge San Juan Bautista para anunciar esa llegada de Jesús: "PREPARAD EL CAMINO DEL SEÑOR". Esto es preparemosle una POSADA, PREPAREMOSLE UN VESTIDO, PREPAREMOSLE UN ALIMENTO en el desvalido de hoy día. Así seguro que estaremos preparando la Navidad.

Pedro García Pérez

sábado, 1 de diciembre de 2018

Evangelio del Domingo 2 de Diciembre de 2018

PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO 2018

Si la semana pasada, la liturgia de la Iglesia nos proponia las características del Reino de Dios que trae Jesús a través del Evangelio de Juan haciendonos ver un Dios Amor hasta el extremo y por tanto un Reino de Dios desde el servicio al hermano necesitado como eje central de la HISTORIA DE LA SALVACIÓN realizada en la redención de Jesucristo, en su muerte y Resurrección. 

Ahora justamente la Iglesia a través de este período de ADVIENTO, nos anuncia una llegada de un Nacimiento, sin el cual la HISTORIA DE LA SALVACIÓN proclamada en el Nuevo Testamento no se hubiera producido. La Iglesia nos anuncia la llegada del Redentor, de un Dios que salva desde la HISTORIA HUMANA, del nacimeinto de Jesús, para lo cual hay que prepararse. 

El ADVIENTO es este periodo de cuatro semanas que nos propone la Iglesia al cristiano a modo de reflexión, de preparación a través de oraciones y lecturas que nos llama a convertir nuestro corazón de piedra en un corazón de carne", a reflexionar en la palabra y encontrar su profundo mensaje, a interpretarlo a la luz del Espíritu Santo.

Es el anuncio precisamente de que ese Reino de Dios está cerca, de que ese Reino de Dios es posible, de que ese Reino de Dios tiene Nombre en un Dios que actúa en la historia humana y que actúa como Historia de Salvación, un Nombre llamado Jesús ("Dios salva"), un "Dios con nosotros".

Este Reino de Dios está cerca y lo anuncia la Iglesia conmemorando el Nacimieto de Jesús. El Reino de Dios está cerca y no es el Reino de los reinos de la tierra en el contexto de aquella pregunta que le hizo Pilato a Jesús, presentado en el Evangelio de Juan el Domingo pasado, poniendo en boca de Jesús justamente que su "Reino no es de este mundo". Evidentemente en aquel contexto el "mundo" tiene unas connotaciones negativas, donde habita la codicia, la envidia, la ambición, el odio No es este evidentemente el ámbito del Reino de Dios donde Jesús reina. 

La Iglesia en este periodo de Adviento nos anuncia con el Nacimiento de Jesús, que el Reino de Dios está cerca, y que actúa en el mundo para transformarlo, para restaurarlo, para cambiarlo porque se anuncia así, un "cielo nuevo y una tierra nueva" posible, donde "cielo y tierra se abrazan". Así un "mundo nuevo" es posible, un "mundo nuevo" es realizable en "este mundo". Con el nacimiento de Jesús prepara la Iglesia a anunciar un "mundo nuevo" donde habita el Reinado de Dios, donde reina Jesús, donde "la justicia y la paz se besan", donde reina la paz y el amor de Dios, donde se proclama "unos cielos nuevos y una tierra nueva un periodo que llamamos ADVIENTO (Venida, llegada) de cuatro semanas, para que el cristiano vaya sopesandolo, reflexionandolo, orando, viviendo en su entorno más cercano y más lejano viviendo este Espíritu de la Iglesia, como anunciadores y miembros de ella. Seamos pues, anunciadores alegres de esta Buena Noticia, la del Evangelio que se realiza en la Pascua redentora de Jesus con su muerte y Resurrección y que se inicia en esta PASCUA en esa Encarnación de Dios en la humanidad, haciendose Niño desde la más asombrosa humildad divina. 

Para esta preparación de la Navidad la Liturgia de la Iglesia nos propone estas cuatro semanas del ADVIENTO, comenzando este PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO, con unas citas del CAPÍTULO 21 DEL EVANGELIO DE LUCAS. (Lc 21, 35-28. 34-36)

El Evangelio de Lucas es uno de los tres Evangelios sinopticos junto a Mateo y Marcos y que por lo tanto tienen una misma estructura catequética y paralelismos que indican una misma fuente tradicional oral y probablemente escrita. Un Evangelio el de Lucas cuya composición no se ponen de acuerdo los autores pero en cualquier caso en el siglo I sobre el año 60 al 80. Es un Evangelio escrito a cristianos de comunidades nuevas surgidas fueras de Israel. Según parece acompañó a San Pablo y es autor de Hechos de los Apóstoles según escribe en el comienzo de este libro como "segunda parte de su Evangelio".

COMENTARIO AL EVANGELIO DE LUCAS CAPÍTULO 21, 25-28. 34-36)

Son estos versículos del Evangelio de Lucas que junto a los de Marcos y Mateo, una clara alusión a la irrupción de irrupción de unos TIEMPOS NUEVOS, y como es corriente en los géneros apocalipticos llenos de símbolos que nos quieren expresar un CAMBIO. 

LLegado el ADVIENTO justamente que quiere prepararnos para un acontecimiento principal en la HISTORIA DE LA SALVACIÓN que el cristiano proclama como es la llegada, el nacimiento de Jesús, esto es la Encarnación, la acción de Dios en la historia humana habitando entre nosotros, tomando nuestra propia condicion humana sin dejar de ser divina el Niño Jesús.  La lectura nos quiere preparar dándonos a entender que todo cambio como va a ser la llegada de unos "cielos nuevos" y una "tierra nueva" como refería en los párrafos introductorios, necesariamente alterarán este "mundo" para su conversión. El Reino de Dios que proclama el Nuevo Testamento en muchas citas con recursos metafóricos: "singos en el sol, la luna, las estrellas", "estruendo del mar..." "potencias del cielo sacudidas" "angustias...", "vendrá el Hijo del Hombre sobre las nubes...." , " entonces levantad se acerca vuestra liberación...". 


Con estos sígnos y símbolos el evangelista Lucas al igual que hace Mateo y Marcos nos quiere expresar esa llegada definitiva del Reino de Dios, para lo cual nos propone que estemos preparados. Nos propone así prepararse a la venida de un cambio que "alterará" los cielos y la tierra. Un anuncio de que el "Reino de Dios" se realizará que Jesús tendrá la definitiva victoria. Es el Reino de Dios nacido de la Redención ya realizada con su muerte y resurrección. Es la revelación de la salvación escatológica en ese "ya pero todavía no". En esa esperanza cristiana en esa llegada continua de unos cielos nuevos y una tierra nueva para lo cual hay que estar preparados.

Así pues la lectura del capítulo 21 del evangelio de Lucas realizada en este contexto de Adviento, nos insta a PREPARARNOS simpre de la llegada de un Dios que viene que asume la humanidad en el Niño Jesús, y nos propone ser anunciadores de esa Pascua ya realizada en Jesús siendo instrumentos de Paz y Amor en el mundo, curando heridas en medio del dolor humano, anunciando así unos cielos nuevos y una tierra nueva siendo instrumentos escatológicos del Reino de Jesús.

Pedro García Pérez

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