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jueves, 18 de diciembre de 2014

Estalla la PAZ
























El Papa jugó un papel esencial en el histórico acercamiento entre Cuba y EEUU

  • El Papa envió este verano sendas cartas a Barack Obama y Raúl Castro. Además el Vaticano recibió a delegaciones de ambos países.
  • El presidente cubano agradeció el apoyo del Vaticano y el papa Francisco en el "mejoramiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos".
  • El papa Francisco cumple mañana 78 años
El papa Francisco y el Vaticano jugaron un papel esencial, intermediando en el histórico acercamiento anunciado el miércoles entre Estados Unidos y Cuba, indicó un alto funcionario estadounidense que permanece en el anonimato. 
El Papa envió este verano sendas cartas a Barack Obama y Raúl Castro. Además el Vaticano recibió a delegaciones de ambos paísespara culminar el acercamiento, explicó la fuente.
El presidente cubano, Raúl Castro, agradeció el apoyo del Vaticano y el papa Francisco en el "mejoramiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos" y del Gobierno de Canadá por haber facilitado el diálogo de "alto nivel" entre los Gobiernos de los dos países.
El presidente de EE.UU., Barack Obama, destacó igualmente la implicación "personal" del papa Francisco en el proceso de negociaciones entre su país y Cuba para iniciar una normalización de las relaciones diplomáticas bilaterales.
Por su parte la Santa Sede prefirió no pronunciarse sobre si el papa Francisco jugó un papel clave en los contactos secretos que mantuvieron durante meses delegaciones de Estados Unidos (EEUU) y Cuba para iniciar un proceso de normalización de sus relaciones bilaterales.


Fuentes del Vaticano aseguraron a Efe que prefieren "no decir nada por el momento" sobre si el obispo de Roma ha desempeñado un papel importante en el proceso negociador entre EEUU y Cuba, tal y como señaló el presidente de EEUU, Barack Obama

No obstante, la Santa Sede ha emitido el siguiente comunicado que por su interés reproducimos íntegramente:

Comunicado de la Secretaría de Estado

El Santo Padre se complace vivamente por la histórica decisión de los Gobiernos de los Estados Unidos de América y de Cuba de establecer relaciones diplomáticas, con el fin de superar, por el interés de los respectivos ciudadanos, las dificultades que han marcado su historia reciente.
En el curso de los últimos meses, el Santo Padre Francisco ha escrito al Presidente de la República de Cuba, el Excelentísimo Señor Raúl Castro, y al Presidente de los Estados Unidos, el Excelentísimo Señor Barack H. Obama, invitándoles a resolver cuestiones humanitarias de común interés, como la situación de algunos detenidos, para dar inicio a una nueva fase de las relaciones entre las dos Partes.
La Santa Sede, acogiendo en el Vaticano, el pasado mes de octubre, a las Delegaciones de los dos Países, ha querido ofrecer sus buenos oficios para favorecer un diálogo constructivo sobre temas delicados, del que han surgido soluciones satisfactorias para ambas Partes.
La Santa Sede continuará apoyando las iniciativas que las dos Naciones emprenderán para acrecentar sus relaciones bilaterales y favorecer el bienestar de sus respectivos ciudadanos.
Vaticano, 17 de diciembre de 2014

Una senda mediadora

La mención que los presidentes de Estados Unidos y de Cuba, Barack Obama y Raúl Castro, han realizado sobre el papel de mediación que ha tenido el Papa Francisco en las gestiones para normalizar las relaciones diplomáticas entre ambos países ponen de manifiesto que el Pontífice prosigue la senda mediadora que inauguró en la época contemporánea el Papa León XIII a finales del siglo XIX.
Así lo ha explicado el sacerdote y profesor de Historia de la Iglesia de la Universidad de Navarra Santiago Casas, que puntualiza que los papas han hecho muchas mediaciones y que muchas de ellas no han salido a la luz.
El experto recuerda que el primer conflicto en el que León XIII medió implicaba precisamente a España y Alemania en relación a las Islas Carolinas, ubicadas en el Pacífico y de interés comercial para el país germano.
El Papa reclamaba con esta mediación mantener su papel en la escena internacional después de haber perdido los territorios pontificios con la unificación de Italia. El éxito de esta intervención hizo que durante la década siguiente multitud de potencias solicitasen la intervención del Santo Padre para arbitrar conflictos internacionales. De hecho, aunque con menos éxito que la primera, también se solicitó la mediación del Papa en 1.898 ante la guerra de Cuba, que pertenecía a España, y que se libró con Estado Unidos.
Otra mediación conocida es la del Papa Benedicto XV durante la Primera Guerra Mundial, cuando se puso en contacto con naciones centrales en el conflicto, como Inglaterra y Alemania. Benedicto XV redactó una nota de paz el 1 de agosto de 1917 que fue desoída. Sin embargo, tal y como explica Casas, posteriormente, el presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson, propuso 14 puntos para la paz, que recogían muchos de los sugeridos por el Papa.
También se sabe que Juan XXIII, durante la primera sesión del Concilio Vaticano II, medió con líderes rusos ante la crisis de los misiles en octubre de 1962, en la que de nuevo están implicados Estados Unidos y Cuba.
Pero en la historia contemporánea, según Casas, quizá la historia de mediación de más éxito es la que ejerció Juan Pablo II entre Argentina y Chile por el Canal de Beagel. En 1978, Karol Wojtyla, reclamado por ambas naciones, nombró al cardenal italiano Antonio Samorè para mediar en el conflicto.
Además, de sus intervenciones directas, a Juan Pablo II se le recuerda también por sus visitas a Polonia antes de la caída del Muro de Berlín y sus discursos. Casas explica que en ellos se expresa con libertad en un lenguaje que entienden sus compatriotas y que, sin animar a la revuelta, les da las claves de que el Vaticano les apoyará hasta el final. También se recuerdan los discursos de Juan Pablo II a Cuba, que no "eran ofensivos pero casi".
De este modo, este experto en Historia de la Iglesia considera que hay una doble tradición en todos los pontificados contemporáneos de hablar de los conflictos internacionales durante los discursos, en los que se llama a la concordia, por un lado, y de ejercer una labor mediadora a través de las relaciones diplomáticas del Vaticano, por el otro.
Finalmente, interpreta la mención tan instantánea tanto de Cuba como de Estados Unidos a la mediación del Papa Francisco en este conflicto al deseo de ambas partes de no atribuirse todo el mérito en las negociaciones. También cree que han buscado un árbitro internacional que de una salida honrosa para la parte que sale peor parada. En todo caso, subraya que el Papa es una "fuerza moral, sigue siendo interlocutor y se ha asentado está idea de que sea un mediador".

Los últimos papas han sido decisivos en la conquista de las libertades en el mundo

  • Juan XXIII vivió en primera persona la crisis de los misiles en Cuba, que estuvo a punto de desatar la crisis de los misiles.
  • Su llamado a la Paz detuvo los barcos soviéticos que transportaban los misiles hacia Cuba.
  • El Papa cumple 78 años
En octubre de 1962, el mundo estuvo más cerca que nunca de iniciar un holocausto nuclear. El presidente Kennedy lanzó un ultimátum a la Unión Soviética, que transportaba por barco hacia Cuba misiles nucleares. EE.UU no podía tolerar la presencia de armas de destrucción masiva a trescientos kilómetros de su frontera. 
En esas horas agónicas, el anciano papa Juan XXIII emitió en la radio vaticana y desesperado llamamiento a la paz. En otrora cardenal Roncalli conocía muy bien la sensibilidad de los ciudadanos del este europeo. En 1925, fue consagrado arzobispo titular de Areopoli, en Bulgaria, un territorio donde predominaba la Iglesia Ortodoxa, separada de la Católica (y muchas veces enfrentada a ella), con la que supo establecer relaciones de respeto y amistad.
Logró incluso ser recibido en audiencia privada por el rey búlgaro, a pesar de que entonces los visitadores apostólicos como él no gozaban de ninguna consideración democrática. Gracias a sus buenas labores, la Santa Sede obtuvo permiso para establecer una delegación apostólica, de la que tomó posesión el mismo Roncalli en 1931.
Durante la crisis de los misiles, Juan XXIII estaba en contacto con altos dignatarios de EEUU a través de varios colaboradores muy cercanos, entre ellos su consejero Pietro Paván, cardenal que le había ayudado a redactar la encíclica Pacem in terris. Paván asistió en Massachussets a reuniones en las que también participaban los soviéticos. Razón por la cual la Santa Sede estaba al corriente de lo que ocurría tras el telón de acero.
Detrás de su apariencia inocente e incluso bonachona, Juan XXIII había tejido una tupida red de relaciones diplomáticas que siempre puso al servicio de su lema episcopal: “obediencia y paz”.

Relaciones con Rusia

La perseverancia del servicio diplomático vaticano está fuera de dudas. En 2010 consiguió algo que décadas antes hubiera parecido imposible:establecer relaciones diplomáticas plenas con Moscú, uno de los grandes países que no tenía embajador en la Santa Sede.
Para la Santa Sede, las situaciones de crisis “no se paran añadiendo violencia a la violencia, sino con la voluntad política de todas las partes implicadas y con la ayuda de la comunidad internacional”, como declaró el pasado septiembre el secretario de Estado Vaticano, cardenal Fernando Parolin.
En la actualidad, la Santa Sede realiza intensas labores diplomáticas en países que atraviesan graves conflictos, como Siria, Irak o Ucrania.

Juan Pablo II, apóstol y diplomático

La gran expansión de la red diplomática del Vaticano aconteció durante las casi tres décadas de pontificado de Juan Pablo II (1978-2005). Cuando Wojtyla sucedió al papa Luciani, había 84 embajadores acreditados en la Santa Sede. Al terminar, eran 174, a los que se añadieron 5 más en tiempos de Benedicto XVI: Montenegro, Emiratos Árabes Unidos, Botswana, Rusia y Malasia.
Fue precisamente Juan Pablo II uno de los responsables principales de la caída del muro de Berlín. Su larga experiencia como sacerdote en Polonia, un país sometido a la dictadura comunista, le hizo adquirir el conocimiento y las habilidades para saber hasta qué punto tensar las riendas en las relaciones con el poder.
Aún así, el Vaticano aún no ha conseguido establecer relaciones diplomáticas con ciertos países. En su mayoría, son asiáticos, y de confesión islámica o régimen comunista: Corea del Norte, Omán, Arabia Saudita, Afganistán, Brunei, Laos, Myanmar...

Juan Pablo II, una figura clave en la caída del Muro de Berlín

  • Accedió al papado cuando nadie apostaba por él: venía de un país sin apenas influencia en los círculos vaticanos.
  • Contra todo pronóstico, se convirtió en uno de los papados más decisivos en la historia de la Iglesia y del Mundo.
  • Juan Pablo II
¿El cardenal Woj...quéeee? Una pregunta semejante se hicieron cientos de periodistas, diplomáticos y altos dignatarios extranjeros presentes en Roma cuando un cardenal polaco, recién nombrado Papa, se asomó al balcón principal de la plaza de San Pedro.
Corría el mes octubre del año 1978. Karol Wojtyla, hasta entonces obispo de Cracovia, dirigía una diócesis profundamente católica en unpaís completamente comunista y oficialmente ateo.
A pesar de eso, Juan Pablo II siempre será recordado como un símbolo anticomunista. No en vano, el bloque del este al completo se derrumbó en los años centrales de su pontificado, entre 1988 y 1991.
Especialmente, jugó un papel clave en la caída del régimen de su país y en la promoción de la oposición democrática, que orbitaba alrededor del sindicato Solidaridad, liderado por su amigo Lech Walesa.
En junio de 1979 visitó de su país natal. En la misma plaza donde el régimen comunista celebraba grandes manifestaciones, Juan Pablo II dijo a pleno pulmón que no se podía suprimir a Cristo de la historia de las sociedades. Lo hizo bajo un crucifijo de 15 metros de altura. Y también lanzó un mensaje de gran hondura política: Europa debía respirar con sus dos pulmones, el de Oriente y el de Occidente.
El mismo Lech Walesa confesó que antes de la visita del Papa, le seguían diez hombres. Después tenía detrás a diez millones.
No sería la primera vez que el Juan Pablo II viajó a Polonia. En 1983, visitó su patria en plena ley marcial, y se reunió con el entonces jefe de Estado, el general Jaruzelski. Un mes después de aquella visita, la ley marcial había sido retirada. El mismo general Jaruzelski declaró en el proceso de beatificación del Papa que con Wojtyla habló “de patriota a patriota”, y que le había convencido de la necesidad de terminar con las medidas más duras.
En 1989 Polonia celebró elecciones democráticas, en las que salió elegido Lech Walesa. Pocos meses después, recibía en el vaticano al presidente soviético Mijail Gorbachov. Apenas tres semanas antes, había caído el Muro de Berlín.

También en América Latina

Los aires de libertad que acompañaba a Juan Pablo II también soplaron por el oeste. Concretamente en Latinoamérica. Aún se recuerda su fuerte regañina en el aeropuerto al sacerdote y ministro de Cultura de la Nicaragua sandinista, Ernesto Cardenal. En aquel año de 1983, la revolución nicaragüense había abrazado el marxismo leninismo, lo reabrió las heridas del país y propició un nuevo conflicto interno.
En aquella época el Vaticano fue refutando todas las tesis marxistas que se habían introducido en amplios sectores eclesiásticos, muy especialmente en América Latina. En esta “batalla ideológica” contó con un colaborador esencial, que a la larga se convertiría en su sucesor, Joseph Ratztinger.
El papa Wojtyla tuvo la habilidad de introducirse en los países políticamente más complicados. Su histórica visita en 1998 a una Cuba en abierta hostilidad con los EEUU, suavizó las relaciones del régimen castrista con la Iglesia, y tendió puentes para la reconciliación del pueblo con los exiliados en EEUU.

Cuba-EEUU: 18 meses de conversaciones secretas en Canadá y el Vaticano... y por fin...



  • EEUU y Cuba ya estudian la restitución de las embajadas en ambos países en lo que sería un definitivo paso histórico.
  • Washington analiza retirar a Cuba de la lista del Departamento de Estado de naciones que patrocinan el terrorismo
  • Sorpresa en la Calle Ocho de Miami tras el anuncio de diálogo con Cuba
La liberación por parte de Cuba del estadounidense Alan Gross, preso en La Habana desde 2009, y la excarcelación de tres espías cubanos se ha convertido en la antesala de la normalización entre ambos países tras más de 50 años de desencuentro.
Algunos medios incluso ya hablan de que el presidente Obama habría ordenado el inicio inmediato de un diálogo con Cuba para restablecer las relaciones diplomáticas entre ambos países, rotas desde 1961, informaron altos cargos del Gobierno de Washington a condición de anonimato.
Para ambos países, la liberación de Gross y de los espías cubanos detenidos en Estados Unidos era requisito para la normalización de las relaciones. Sorteado este escollo, podría darse un paso de largo recorrido, que podría incluir la restitución de las embajadas en ambos países. Fuentes de la Casa Blanca califican el anuncio de «paso histórico».
En este sentido la Casa Blanca abre la puerta a una posible visita de Obama a La Habana, aunque por el momento el que se ha pronunciado ha sido John Kerry. El secretario de Estado  expresó su deseo de ser el primer secretario de Estado de EEUU en visitar Cuba en 60 años, después de que el presidente estadounidense, Barack Obama, anunciara el inicio de un nuevo capítulo en las relaciones entre ambos países.
Kerry adelantó en un comunicado que en enero, la secretaria de Estado adjunta para Latinoamérica, Roberta Jacobson, liderará un viaje a Cuba de funcionarios estadounidenses para la próxima ronda de diálogo migratoria, la primera misión de alto nivel a Cuba.
"Espero poder ser el primer secretario de Estado en 60 años en visitar Cuba", afirmó el jefe de la diplomacia estadounidense.
Además, ya ha ordenado a su equipo que inicie el proceso de revisión de la designación de Cuba como un estado patrocinador del terrorismo, en la que fue incluida en 1982.
El secretario lamentó que, durante más de cinco décadas, EEUU haya mantenido una política hacia el país caribeño que "ha aislado a Estados Unidos en vez de aislar a Cuba".
Kerry recordó que, hace 20 años, comenzó "un esfuerzo similar" para el acercamiento entre Estados Unidos y Vietnam que "no ha sido fácil, todavía no se ha completado, pero tenía que empezar en algún momento y ha funcionado".
Asimismo, se especula con el fin del embargo económico, una medida que ha afectado gravemente a la economía cubana desde que fue implantada. Desde 2009, el presidente Obama ha tomado medidas para impulsar un acercamiento en las relaciones con Cuba, aliviando las restricciones de viajes entre familias y las remesas
La próxima celebración de la Cumbre de las Américas, convocada para el 15 de abril en Panamá, a la que se ha invitado a Cuba, suponía una presión en el calendario. Barack Obama, participará en la misma en lo que parece otro claro signo de distensión. 
El presidente cubano ha asegurado que el martes sostuvo una conversación telefónica con Obama de 45 minutos y que en ella se discutieron los pasos a seguir en ese propósito. Agregó que aunque se mantienen profundas diferencias "se ha podido avanzar en asuntos del mayor interés" para ambas naciones.

18 meses de negociaciones secretas

La Habana y Washington han mantenido en los últimos 18 meses conversaciones envueltas en el más absoluto secretismo que han tenido lugar en Canadá y el Vaticano. 
En este sentido, ambos mandatarios, el presidente cubano Raúl Castro y su homólogo estadounidense Barack Obama han agradecido al Papa su mediación en el conflicto en ambos discursos televisados a la nación. 
Raúl Castro, agradeció el apoyo del Vaticano y el papa Francisco en el "mejoramiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos".
Por su parte Barack Obama, destacó igualmente la implicación "personal" del papa Francisco en el proceso de negociaciones entre su país y Cuba para iniciar una normalización de las relaciones diplomáticas bilaterales.
El Papa envió este verano sendas cartas a Barack Obama y Raúl Castro. Además el Vaticano recibió a delegaciones de ambos países para culminar el acercamiento, explicó la fuente.
Modesta, la Santa Sede prefirió no pronunciarse sobre si el papa Francisco jugó un papel clave en los contactos secretos que mantuvieron durante meses delegaciones de Estados Unidos (EEUU) y Cuba para iniciar un proceso de normalización de sus relaciones bilaterales, aunque emitió el siguiente comunicado.

Comunicado de la Santa Sede

El Santo Padre se complace vivamente por la histórica decisión de los Gobiernos de los Estados Unidos de América y de Cuba de establecer relaciones diplomáticas, con el fin de superar, por el interés de los respectivos ciudadanos, las dificultades que han marcado su historia reciente.
En el curso de los últimos meses, el Santo Padre Francisco ha escrito al Presidente de la República de Cuba, el Excelentísimo Señor Raúl Castro, y al Presidente de los Estados Unidos, el Excelentísimo Señor Barack H. Obama, invitándoles a resolver cuestiones humanitarias de común interés, como la situación de algunos detenidos, para dar inicio a una nueva fase de las relaciones entre las dos Partes.
La Santa Sede, acogiendo en el Vaticano, el pasado mes de octubre, a las Delegaciones de los dos Países, ha querido ofrecer sus buenos oficios para favorecer un diálogo constructivo sobre temas delicados, del que han surgido soluciones satisfactorias para ambas Partes.
La Santa Sede continuará apoyando las iniciativas que las dos Naciones emprenderán para acrecentar sus relaciones bilaterales y favorecer el bienestar de sus respectivos ciudadanos.
Vaticano, 17 de diciembre de 2014

El papel de Canadá

Raúl Castro también tuvo palabras de agradecimiento para Canadá por haber facilitado el diálogo de "alto nivel" entre los Gobiernos de los dos países.
Por su parte, el primer ministro canadiense, Stephen Harper, confirmó que Canadá facilitó las reuniones entre altos funcionarios estadounidenses y cubanos durante las que los dos países acordaron normalizar sus relaciones bilaterales.
El primer ministro canadiense, Stephen Harper,
"Canadá está contenta de haber hecho de anfitrión de altos funcionarios de Estados Unidos y Cuba, lo que les permitió la discreción necesaria para llevar a cabo estas importantes conversaciones", dijo Harper en un comunicado.
El primer ministro canadiense también felicitó a los dos países "por su exitoso diálogo y negociaciones, que llevarán a la normalización de las relaciones entre los dos países".

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