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domingo, 26 de octubre de 2014

Para reflexionar: Y cambiaron sus juguetes...


Cambiaron sus juegos... y su niñez... por un trabajo, creando una generación de adultos tempranos...

El pasado mes de julio, Bolivia se convirtió en el único país del mundo que legaliza el trabajo infantil... a partir de los 10 años... a través del Código Niño, Niña, Adolescente.

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Defensoría del Pueblo intentaron convencer a las autoridades del gobierno y del poder legislativo de los riesgos de legalizar el trabajo infantil, pues se crean condiciones para crear una generación de adultos tempranos que, al contrario de lo que se quiere, incentivará a las familias a enviar a sus hijos al mercado laboral.
Una medida terrible, en vez de consignar mayores medidas de protección a los niños por parte del Estado con la asignación de bonos que promuevan la formación escolar y su permanencia en las escuelas. 
Por su parte, la organización Human Rights Watch (HRW) condenó la nueva ley y destacó que con esta medida Bolivia se convierte en el único país del mundo que autoriza el empleo de niños de tan corta edad.
Debe ser que con ella quieren "devolver la esperanza a los pobres" y que "tomen conciencia de su dignidad" para "ser protagonistas de su propio desarrollo e historia"
¿Esta ley es un avance o un significativo retroceso?
¿No  se les roba la niñez a los niños?
¿Esta es una medida de protección social  para ellos?
¿Esta es la política  necesaria para cuidar la salud de los niños?
¿No bastan los datos ofrecidos por el Defensor del Pueblo indicando que cada año unos  900 niños son abandonados en las calles o en los basureros y que 40% de ellos queda en total orfandad?
¿No basta el que más de 800.000 niños sufran la explotación laboral en edades tempranas?
¿Es que no es esta una señal del precario estado de protección social en el país?
Bolivia es uno de los países que ratificó el Convenio 138 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre la edad mínima para trabajar. ¿Dónde quedan con esta medida los convenios y protocolos internacionales suscritos por el Estado Boliviano?
El obispo emérito español y premio Príncipe de Asturias de la Concordia 1998 Nicolás Castellanos ha lamentado que la acción del Gobierno de Evo Morales no haya reducido la pobreza en Bolivia, sino que "los pobres cada día son más pobres y los ricos cada día más ricos"
Según expresó el Papa Francisco: “Nadie puede exigirnos que releguemos la religión a la intimidad secreta de las personas, sin influencia alguna en la vida social y nacional, sin preocuparnos por la salud de las instituciones de la sociedad civil, sin opinar sobre los acontecimientos que afectan a los ciudadanos.” (Alegría del Evangelio 183).
Ante leyes, noticias y actitudes como ésta, debemos recordar que la paz de Cristo no consiste en la carencia de lucha, no se identifica con una situación de indiferencia donde todo da igual, ni proviene de la eliminación de las dificultades. Cristo es todo lo contrario a es falsa paz, a esa actitud anodina que en el fondo delata que uno no tiene nada por lo que valga la pena lucha.
Jesús dijo a sus discípulos: “Yo he venido a traer fuego sobre la tierra, ¡y cómo desearía que ya estuviera ardiendo! .
Para eso vino, y para eso nos envió.
Comparte y difunde, por lo menos, esta injusticia.



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