-

-

lunes, 22 de septiembre de 2014

Edwin Chota: Una rama desgarrada

Edwin Chota: Una rama desgarrada.
Mientras ayer, en toda la Tierra se repetían manifestaciones, previas a la Cumbre de jefes de Estado y de gobierno convocada por Naciones Unidas para el próximo 23 de septiembre en Nueva York, para presionar a los gobiernos a adoptar compromisos para salvar el clima, con el lema: ¡Acción, no palabras! Por un mundo con una economía enfocada a las personas y al planeta, el pasado 8 de septiembre, Edwin Chota, líder indígena peruano y activista contra la tala ilegal de árboles, fue asesinado junto con tres de sus compañeros asháninkas.
Sus cuerpos fueron derribados como los árboles que defendían preservar, desgarrados sus miembros como las ramas de aquellos, pues fueron descuartizados para ocultar el crimen.

Fueron asesinados en la selva peruana por presuntos madereros. El hecho sucedió la semana pasada, pero fue descubierto recientemente por la viceministra peruana de Interculturalidad, Patricia Valbuena, y el presidente de la Asociación de Comunidades Nativas Asháninkas de Masisea y Callería (Aconamac), Reyder Sebastián.

Los cuatro hombres procedían de la Comunidad Nativa Alto Tamaya-Saweto, situada en Ucayali, Amazonas de Perú.
Edwin llevaba años luchando incansablemente para reclamar el reconocimiento por parte del Estado de los territorios ancestrales de su comunidad y para que se expulsaran a los taladores ilegales que operaban impunemente en sus bosques, situados en la frontera brasileña.
Edwin nunca logró que los taladores criminales fueran expulsados, ni tampoco consiguió que el Estado les otorgara plenos derechos sobre la tierra, pero ayudó a conocer los problemas de la protección de los bosques de la Amazonía Peruana.
Hasta que no tengamos la titularidad de la tierra, los leñadores no respetarán nuestra propiedad. Nos amenazan. Nos intimidan. Y van armados”, había expresado Edwin en numerosas ocasiones.
Pero es difícil parar la tala de árboles de caoba adultos que alcanzan en el mercado ilegal los 11.000 $USA y que, según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), los beneficios mundiales de la tala ilegal de árboles pueden oscilar entre 30 y 100 mil millones $USA al año. De hecho, entre el 10% y el 30% de todo el comercio maderero mundial es ilegal.
En Perú esta proporción es mucho mayor. Según un informe del Banco Mundial de 2012, el 80% de la explotación maderera de Perú proviene de la tala ilegal de árboles.
Perú no ha conseguido defender sus bosques amazónicos ni defender el derecho a la vida de los miembros del pueblo asháninka.
Edwin deja una viuda embarazada y un hijo de ocho años. Su tronco cayó talado, pero también deja raíces que pueden reverdecer. Lloramos su muerte y pedimos justicia.


Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *