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martes, 30 de septiembre de 2014

Pobreza infantil (reflexiones en voz alta)


Mucho hablamos y leemos acerca de los niños en riesgo de pobreza, y muchos son los que aún niegan las evidencias en nuestro entorno, incluso algún que otro ministro, pese a las conclusiones de la Memoria 2013 de Cáritas.


Pero para entender y luchar contra la pobreza infantil no podemos quedarnos en la incredulidad, ni en la guerra de cifras, ni en las frías estadísticas; aunque es importante conocer todos esos datos  para poder reflexionar sobre su realidad, de tal man era que nos facilite un enfoque multidimensional de la misma.

Es evidente que en nuestro caso no estamos ante casos de pobreza extrema, en tanto y cuando se sigue facilitando el acceso a a una serie de servicios básicos como la educación y, otros aspectos, como la sanidad; sin embargo las desigualdades van poniendo en tela de juicio, o al menos abriendo la controversia, determinadas políticas que impiden un reparto equitativo de la calidad de las mismas.

Puede que, en este contexto, la pobreza sea nuestra al conceptuar el hecho de la pobreza por ingreso, es decir, intentando dibujar  una línea por debajo de la cual, los que estén, son pobres y los que estén por arriba no. ¡Demasiado simple!

Esta forma de medir la pobreza, a la que nos han acostumbrado, no es suficiente para abarcar todas las privaciones que pueden sufrir los niños, pues alrededor de esa línea hay grupos que están en condiciones de mucha desventaja y no son considerados pobres”.

La pobreza en la infancia va más allá de la falta de dinero, sino que involucra privaciones materiales, espirituales y emocionales, como una vivienda digna, una alimentación equilibrada y saludable, apoyo extra escolar...

A esto nos referimos al poner sobre la mesa lo del enfoque multidimensional.

Si tenemos en cuenta este criterio las razones para preocuparnos son considerablemente más fuertes y las diferencias que observaremos serán más grandes.

Con ello ya no es necesario pensar que para que haya pobreza, extrema, se debe de dar la condición de que el valor de la línea para estar en la pobreza es el de tener unos ingresos mensuales por debajo de los 150 euros. Que haberlos, también los hay.


¿Qué estoy haciendo para combatir la pobreza infantil?


ES TIEMPO DE CAMBIAR / IT'S TIME TO CHANGE

ES TIEMPO DE CAMBIAR
Trabajamos como dos locomotoras a todo vapor
y olvidamos que el amor
es mas fuerte que el dolor
que envenena la razón.
Somos victimas así de nuestra propia tonta creación
y olvidamos que el amor
es mas fuerte que el dolor
que una llaga en tu interior.
Los hermanos ya no se deben pelear

es momento de recapacitar
es tiempo de cambiar
it’s time to change
es tiempo de cambiar
it’s time to change
es tiempo de saber
pedir perdón
es tiempo de cambiar
en la mente de todos
el odio por amor.

It’s time to change…
Si te pones a pensar
la libertad no tiene propiedad
quiero estar contigo amor,
quiero estar contigo amor,
quiero estar contigo amor…
Si aprendemos a escuchar
quizás podamos juntos caminar
de la mano hasta el final
yo aquí y tu allá
de la mano hasta el final
Los hermanos ya no se deben pelear
es momento de recapacitar
es tiempo de cambiar
it’s time to change
es tiempo de cambiar
it’s time to change
es tiempo de saber
pedir perdón
es tiempo de cambiar
en la mente de todos
el odio por amor.
It’s time to change
es tiempo de cambiar
it’s time to change
el odio por amor
it’s time to change
es tiempo de cambiar
en la mente de todos
el odio por amor.
it’s time to change

It´s Time to Change

We work like two locomotives at full steam
And we forget that love
is stronger than the pain
that poisons reason.
This way we are victims of our own foolish
making
And we forget that love
is stronger than the pain
that is a sore inside you.
Brothers should no longer fight
It´s time to reconsider
It´s time to change
It´s time to change
It´s time to change
It´s time to change
It´s time to know
how to ask forgiveness
It´s time to change
In everyone´s minds
Hate into love.
It´s time to change.
If you think about it
Liberty has no property
I want to be with you, ¨my love¨
I want to be with you, ¨my love¨
I want to be with you, ¨my love¨
If we learn to listen
Perhaps we can walk together
Hand in hand until the end
Me here and you there
Hand in hand until the end.
Brothers should no longer fight
It´s time to reconsider

It´s time to change
It´s time to change
It´s time to change
It´s time to change
It´s time to know
how to ask forgiveness
It´s time to change
In everyone´s minds
Hate into love.

sábado, 27 de septiembre de 2014

Sacrum Commercium

SACRUM COMMERCIUM



Alianza de San Francisco con dama Pobreza
Introducción: Lázaro Iriarte, o.f.m.cap.
Traducción: Salvador Biain, o.f.m.
Texto tomado de:
San Francisco de Asís.
Escritos. Biografías. Documentos de la época.



Introducción
por Lázaro Iriarte, o.f.m.cap.
No se trata de una fuente biográfica. Es un poema alegórico, o, mejor, una representación escénica, especie de «auto sacramental», que, por su significado espiritual y por su fuerza idealizante en torno al tema de la pobreza, no puede faltar en este volumen. Basta por sí solo para dar idea de aquella nueva primavera cristiana despertada por San Francisco, que fue, a un mismo tiempo, aventura evangélica, experiencia mística, sublime poesía, gozo de vivir y tensión hacia una meta siempre cautivadora y siempre imposible.
El título
En el original latino suena así: Sacrum commercium beati Francisci cum domina Paupertate. Desde el siglo XIV ha venido traduciéndose al italiano como Mistiche nozze = Bodas místicas. Es sabido, en efecto, en qué grado fue explotado el tema del desposorio de Francisco con dama Pobreza en la literatura y en el arte a partir del canto XI del Paraíso, de Dante, y de la alegoría representada en la bóveda de la basílica inferior de Asís.
Pero ni en los escritos personales del Santo, ni en la Vida primera de Celano, ni en las fuentes biográficas relacionadas con el florilegio de los «tres compañeros» hay texto alguno que dé pie a esa concepción. Francisco hablaba, sí, de la «altísima pobreza» como de su «señora», su «dama», en lenguaje caballeresco, pero nunca la consideró como su «esposa». Fue la Vida segunda de Celano, y, tras ella, la Leyenda mayor, de San Buenaventura, la primera biografía que atribuyó al Santo una actitud de fidelidad a la pobreza como a una «esposa» (2 Cel 55.72.82; LM 7,1).
En el Sacrum commercium, Francisco aparece como enamorado de dama Pobreza, la saluda como a reina de las virtudes, pero no como a esposa. Es Cristo quien la ha «ceñido con la diadema de esposa» (cf. nn. 18. 23 y 64).
El vocablo commercium, tanto en el latín clásico como en el medieval, significa intercambio de mercancías y de cualquier clase de bienes, aun interiores; significa también comunicación, trato. En esta acepción lo emplea Celano cuando dice del grupo inicial de Rivo Torto: Coeperunt cum sancta paupertate habere commercium = «Comenzaron a familiarizarse con la santa pobreza» (1 Cel 35). Significa también, en el mismo sentido figurado, relación afectiva y aun sexual. Finalmente, es muy corriente la acepción de alianza, pacto. Es el sentido que tienen las palabras que Celano pone en labios de Francisco: Commercium est inter mundum et fratres... = «Hay como un pacto entre el mundo y los hermanos menores; ellos deben dar buen ejemplo al mundo, y el mundo debe proveerles de lo necesario» (2 Cel 70).
No parece ser otra la traducción que corresponde al título de nuestro poema. Todo el contenido va enderezado a consolidar esa alianza de Francisco y de los suyos con dama Pobreza, como lo explica el Santo en su discurso animando a los compañeros a escalar la montaña en cuya cima les espera ella (n. 13).
Autor y fecha de composición
Siete de los catorce manuscritos que contienen el texto llevan la indicación de que el poema fue terminado en julio de 1227. De ser así, el valor sube de punto al tener que colocarlo entre los escritos personales de San Francisco y las biografías. Los críticos, sin embargo, no dan importancia a ese dato, ya que todos los manuscritos provienen de otros dos del siglo XIII, hoy perdidos. Además, el texto dice constantemente beatus Franciscus, apelativo que difícilmente se comprende antes de la canonización.
Se sabe con certeza que el opúsculo era conocido a principios del siglo XIV. Ubertino de Casale lo cita en su Arbor vitae, compuesto en 1305, y parece asignarle una gran antigüedad; atribuye la paternidad a un «santo doctor» indeterminado. Algunos de los manuscritos que llevan la fecha de 1227 pertenecen al siglo XIII.
El texto no ofrece asidero para vislumbrar, por criterios internos, la época de composición. Constituye un islote entre la proliferación de las fuentes franciscanas: no se ha inspirado en ninguna de ellas; no da un solo nombre, una localidad, una alusión a un hecho real. Solamente late, como en las fuentes del sector de los celantes, la protesta amarga contra el alejamiento oficial de la Orden respecto al ideal de la pobreza; pero aun esto dentro del hilo alegórico del conjunto. Diríase que el autor vive solitariamente sus añoranzas, y se desquita dando rienda suelta a la fantasía y al sentimiento. Ironiza finamente, sin polemizar, cuando hace describir a dama Pobreza las vicisitudes por que ha pasado desde los orígenes de la Iglesia, las causas de la decadencia de la Orden, sin mencionarla; y cuando presenta el cuadro encantador de la vida sencilla, sin oratorio, sin claustro, sin sala capitular, sin refectorio, sin cocina, sin platos, ni cuchillos, ni toallas. Hay una expresión nada ambigua cuando dama Pobreza previene a Francisco y a sus hermanos contra el descenso en el fervor: «Entonces alegaréis vanas excusas: No podemos vivir con la valentía de los comienzos. ¡Han cambiado los tiempos!» (n. 55).
Por todo ello, es probable que el opúsculo fuera compuesto en los años de la marcha hacia la vida claustral en el interior de las ciudades, marcha iniciada bajo el gobierno del general Haymón de Faversham (1240-44).
La Crónica de los 24 Generales atribuye la paternidad del Sacrum commercium a Juan de Parma, ministro general de 1247 a 1257, retirado luego al eremitorio de Greccio hasta su muerte, ocurrida en 1289. Por su cultura teológica, su fuerte idealismo y su fervor en la fidelidad a la pobreza, pudo ser el autor. El opúsculo es obra de una mente muy cultivada, hecha a moverse con holgura en los libros del Antiguo y del Nuevo Testamento. La única objeción atendible puede ser la ausencia de expresiones de sabor profético o apocalíptico; es sabido, en efecto, que Juan de Parma fue depuesto y procesado, por orden del papa, como sospechoso de joaquinismo, y los «espirituales» le recordaban como a un venerado maestro.
En conclusión, parece poder situarse la fecha de composición hacia la mitad del siglo XIII, cuando la problemática de la pobreza no había alcanzado aún el carácter de enfrentamiento entre dos concepciones opuestas sobre la interpretación de la Regla.
Significado histórico
Obra de un teólogo-poeta, tiene el mérito de haber situado la mística franciscana de la pobreza en la perspectiva de la historia de la salvación. La pobreza, «reina y señora» por disposición divina, aparece como algo esencial en el misterio de Cristo y de la Iglesia, una disposición ineludible para entrar en el Reino, guía y maestra en la ascensión hacia Dios, piedra de toque de la verdadera perfección.
Todo ello viene expresado en la sucesión de unos cuadros escénicos al estilo de los «misterios» o representaciones sagradas, que los franciscanos habían de difundir con éxito entre el pueblo. Francisco va en busca de la pobreza como un enamorado; nadie le da razón de ella. Por fin, dos ancianos pobres le encaminan hacia la montaña. Francisco emprende la subida con algunos compañeros; en la cima les espera dama Pobreza. Se inicia el diálogo solemne: les pregunta quiénes son; ellos responden con un discurso de alabanza; y la Pobreza traza su propia historia desde Adán a Cristo; de Cristo y los apóstoles, a las órdenes monásticas, en estado de decadencia. En esa azarosa existencia, la Pobreza ve apartarse de su lado a su compañera, dama Persecución: la paz no es buen clima para la Pobreza. Y, en cambio, se ve a merced de su gran enemigo: la Avaricia, con sus satélites la Discreción, la Previsión y la Tibieza. El final del discurso se refiere directamente a la Orden de San Francisco. Finalmente, invitada por Francisco y sus hermanos, la Pobreza se encamina con ellos al lugar donde moran; sigue el delicioso diálogo del convite que ellos le preparan, todo muy del gusto de tal dama. Todo termina con una exhortación de la Pobreza a perseverar en la gracia recibida.

Dama Pobreza


Tu pobreza se llama fragilidad. La pobreza tiene muchos nombres, tantos cuantos son o pueden ser las carencias del ser humano. Así, hay una pobreza que se llama ignorancia, porque la carencia del saber o de la ciencia conveniente hace pobre al hombre y le limita. De otro modo es pobre el que quisiera perdonar y no puede. Su resentimiento es una forma de pobreza, por consiguiente. Hay otro que anhela una salud que no le llega; es pobre en salud, y su enfermedad es también un modo de pobreza. La depresión que se adueña del alma robándole todo sosiego, ¿no es también un modo de durísima pobreza? Y desde luego, hay una pobreza por la que ha de pasar todo ser humano, cuando se vea despojado de todo. Es la pobreza de la muerte.

Puesto que Nuestro Señor Jesucristo dijo que había venido a dar buenas noticias a los pobres (Lc 4, 18), la pobreza no es ya una mala noticia; mala es la pobreza si no llega Cristo -y peor es quedarse sin Cristo por no haber encontrado la propia pobreza.

Un motivo muy importante de mi visita a tu vida es ayudarte a encontrar y amar tu pobreza. Como Francisco de Asís en su hora, todo hombre, y particularmente todo cristiano está llamado a desposarse con la Dama Pobreza, pues es seguro que Cristo cumple sus promesas, y que, si Él dijo que vendría a visitar a esta Dama, más vale que te encuentre por donde es seguro y firme que va a pasar. Recuerda el ejemplo que da Zaqueo: sabiendo que Jesús tenía que pasar por un cierto sitio, allí le esperó (Lc 19,1-10). Pues bien, hay una visita que Cristo no dejará de hacer: el saludo a la Pobreza. Espérale cerca de ella; espérale que no quedarás defraudado.



Ya te dije que hay una pobreza que todos habréis de sufrir, a saber, el despojo de la muerte. De cierto que a esa hora Cristo visitará a su amiga, la Dama Pobreza, esta vez vestida de cetrino y triste sayal. Fue decisión de su amor plantarse con los brazos bien extendidos -los brazos de su Cruz- y aguardar a toda creatura humana en esa puerta por donde forzosamente habéis de pasar. ¡Oh ternura de su piedad dulce y buena! Te he dicho que sois vosotros los que tenéis que esperarle, mas Él, por si acaso alguno fuere remiso, ya ves que ideó este plan -oneroso para Él y saludable a vosotros- para tener de todos modos ocasión de brindaros su saludo su mirada y su amor.

No es buena idea, sin embargo, que esperes hasta esa hora para atender tan noble y eximia visita. Es verdad que él te saldrá al encuentro, pero, ¿por qué aplazar esa hora, la más feliz de las horas de tu vida? ¡Ve, pues, tras su paso; no tardes más, alma perezosa! Ya sabes que la cita es en casa de la Dama Pobreza, y sabes qué aspecto tiene esta casa en tu caso dulce amigo mío. Porque tu pobreza se llama fragilidad. Otro día te hablaré de la fragilidad. Por hoy, ¡atiéndeme, hombre de Dios, y apresúrate hacia Jesucristo!

Deja que te invite a la alegría; Dios te ama, su amor es eterno.

viernes, 26 de septiembre de 2014

Stabat Mater Dolorosa

Pulsa para escuchar el Stabat Mater Dolorosa de Pergolesi
      Stabat Mater dolorosa
Iuxta crucem lacrimosa,
Dum pendebat filius.
Cuius animam gementem
Contristatam et dolentem
Pertransivit gladius.

      Cruces de los que huyen de la muerte por los caminos de la vida con el rostro abatido

      Cruces de las vidas sesgadas por los terrorismos

      Cruces de aquellos a los que la manipulación endurece su rostro  y aprietan los gatillos

      Cruces de los desesperanzados

      Cruces de los que perdieron el horizonte de la dignidad

     Cruces de los desempleados de larga duración

     Cruces de los que se la juegan en una patera

     Cruces de las miradas apagadas por la enfermedad

     Cruces fatigosas de la tercera edad

     Cruces inapreciables bajo el maqujillaje en el rostro de las mujeres maltratadas


     Cruces de las injusticias, de la violencia, de la desidia, del olvido, de los excluidos, de las minorías, de las amenazas raciales, de las limpiezas étnicas, de las mujeres objeto, de los que, para algunos, son  menos que nada: los no nacidos, de las epidemias, de las desigualdades, de los marginados, de los desplazados, de los suprimidos, del hambre, de la explotación laboral, de los que no cuentan porque son improductivos...  



Las cruces nos la encontramos a diario a mitad de camino entre lo normal y lo cotidiano. No son cruces artísticas ni tienen a un Cristo de esmerada belleza académica. Son nudosas, toscas, y pesan. En ocasiones nos escandaliza ver en ellas a parte de la humanidad sufriente. Pero esas emociones que nos generan duran lo que el Via-Crucis de las noticias.



“¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?         (1 Cor.15, 55). 

Estaba la Madre dolorosa
junto a la Cruz, lacrimosa,
mientras pendía el Hijo.
Cuya ánima gimiente,
contristada y doliente
atravesó la espada.

Como María, debemos ser, también nosotros, siervos de la liberación. En el mundo en que vivimos, aún persiste el rostro de la humillación y de la opresión:

¿Qué interrogantes nos proponen los rostros de los excluidos?

¿Cómo responder a ellos?


jueves, 25 de septiembre de 2014

Hágase tu voluntad

A menudo, como señala el Papa Francisco en la Evangelii Gaudium, en nuestros proyectos formulamos objetivos ambiciosos sin una adecuada búsqueda comunitaria de los medios para alcanzarlos. Al final todo se queda en mera fantasía, en palabras y sentimientos, que dejan las cosas como están. Así resume Jesús la historia de los dirigentes del pueblo de Israel, a los que tantas veces los profetas habían exhortado a convertirse y hacer el bien (Mt 21,28-32).

Los profetas son conscientes de que con nuestras acciones decidimos nuestro destino eterno. Los oyentes prefieren seguir anclados en las seguridades que da el ser miembros del pueblo elegido y critican a Dios, que ha hecho que cada uno sea artífice de su propia persona (Ez 18,25-28).

La fe cristiana es ante todo un encuentro con Cristo y no una ideología o una doctrina teórica. La fe es un puro espejismo si no actúa a través del amor. Lo que no se traduce en la vida no cuenta. Son las decisiones y las acciones las que cambian la realidad. Sin duda que las acciones son fruto de un pensar y un desear. A través de la parábola de los dos hijos se pone al descubierto la vida del hombre. El primero da buenas palabras a su padre, pero no hace lo que el padre quiere. El segundo empieza con una negativa pero al final hace lo que el padre le manda. Sólo él ha hecho lo que el padre quería.

Es verdad que a nosotros nos queda la sospecha de si su obediencia fue un mero hacer externo, una pura sumisión o si verdaderamente entró en el corazón del padre para querer lo que el padre quería. El evangelio da por supuesto que si hizo lo que el padre mandaba, éste estaba contento de su hijo. De lo contrario habría sido una desobediencia deshumanizadora de simple imposición del más fuerte. No es eso lo que el padre quería. El padre quiere que el hijo se dé cuenta de que está buscando su bien y de que actúe en consecuencia por amor y no por temor al padre.

Sin duda que la verdadera obediencia aparece tan sólo realizada en la persona de Jesús. Por amor y obediencia al Padre, Jesús se encarna para realizar el proyecto divino de salvar a los hombres. Jesús, que era Dios, en vez de vivir como Dios, optó por vivir como un hombre cualquiera, pobre y humilde. Sobre todo aceptó por los demás la muerte más deshonrosa, típica de un esclavo, la muerte de cruz (Filp 2,1-11).

La comunión de vida, de sentimientos y pensamientos entre Cristo y el Padre es total. La obediencia de Jesús es una expresión de su amor filial al Padre. No es simple realización externa de lo mandado sino que entra en una comunión de pensamientos y sentimientos y descubre que el Padre quiere siempre lo mejor para él.

Nuestra obediencia muchas veces está hecha de buenas palabras, de rechazos y de aceptaciones, pues estamos marcados por el pecado. Pidamos en esta eucaristía entrar en la obediencia de Cristo para hacer la voluntad del Padre siempre con alegría.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Edwin Chota: Una rama desgarrada

Edwin Chota: Una rama desgarrada.
Mientras ayer, en toda la Tierra se repetían manifestaciones, previas a la Cumbre de jefes de Estado y de gobierno convocada por Naciones Unidas para el próximo 23 de septiembre en Nueva York, para presionar a los gobiernos a adoptar compromisos para salvar el clima, con el lema: ¡Acción, no palabras! Por un mundo con una economía enfocada a las personas y al planeta, el pasado 8 de septiembre, Edwin Chota, líder indígena peruano y activista contra la tala ilegal de árboles, fue asesinado junto con tres de sus compañeros asháninkas.
Sus cuerpos fueron derribados como los árboles que defendían preservar, desgarrados sus miembros como las ramas de aquellos, pues fueron descuartizados para ocultar el crimen.

Fueron asesinados en la selva peruana por presuntos madereros. El hecho sucedió la semana pasada, pero fue descubierto recientemente por la viceministra peruana de Interculturalidad, Patricia Valbuena, y el presidente de la Asociación de Comunidades Nativas Asháninkas de Masisea y Callería (Aconamac), Reyder Sebastián.

Los cuatro hombres procedían de la Comunidad Nativa Alto Tamaya-Saweto, situada en Ucayali, Amazonas de Perú.
Edwin llevaba años luchando incansablemente para reclamar el reconocimiento por parte del Estado de los territorios ancestrales de su comunidad y para que se expulsaran a los taladores ilegales que operaban impunemente en sus bosques, situados en la frontera brasileña.
Edwin nunca logró que los taladores criminales fueran expulsados, ni tampoco consiguió que el Estado les otorgara plenos derechos sobre la tierra, pero ayudó a conocer los problemas de la protección de los bosques de la Amazonía Peruana.
Hasta que no tengamos la titularidad de la tierra, los leñadores no respetarán nuestra propiedad. Nos amenazan. Nos intimidan. Y van armados”, había expresado Edwin en numerosas ocasiones.
Pero es difícil parar la tala de árboles de caoba adultos que alcanzan en el mercado ilegal los 11.000 $USA y que, según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), los beneficios mundiales de la tala ilegal de árboles pueden oscilar entre 30 y 100 mil millones $USA al año. De hecho, entre el 10% y el 30% de todo el comercio maderero mundial es ilegal.
En Perú esta proporción es mucho mayor. Según un informe del Banco Mundial de 2012, el 80% de la explotación maderera de Perú proviene de la tala ilegal de árboles.
Perú no ha conseguido defender sus bosques amazónicos ni defender el derecho a la vida de los miembros del pueblo asháninka.
Edwin deja una viuda embarazada y un hijo de ocho años. Su tronco cayó talado, pero también deja raíces que pueden reverdecer. Lloramos su muerte y pedimos justicia.


domingo, 21 de septiembre de 2014

Dios en la humildad de un adverbio


Cada domingo, la comunidad escucha la palabra que se proclama y participa en el misterio que se celebra; la palabra anuncia lo que en el sacramento se realiza. Escuchamos lo que Dios nos dice, de modo que podamos gustar lo que Dios hace en nuestro favor.


Pudiera parecer, sin embargo, que, en esta celebración, los creyentes, además de ser quienes escuchan la palabra, han de ser también quienes se apresuren a cumplir el mandato recibido: “Buscad al Señor invocadlo Que el malvado abandone su camino y el criminal sus planes; que regrese al Señor”.

¿De quién se preocupa el profeta? No de Dios, sino del malvado y del criminal. ¿Por qué les dice: «buscad, invocadlo, regresad»? Porque es Dios quien los está buscando, es Dios quien los llama, es Dios quien suplica. ¿Para qué los busca? No pienses que busca restablecer el orden violentado, o afear al criminal su conducta, o humillar al malvado ante la asamblea de los santos; Dios busca a quien salvar, Dios busca al hombre para ofrecerle piedad y perdón, Dios busca al pecador para que viva.

Que es el Señor quien anda atareado en la búsqueda del hombre nos lo ha dicho también el salmista, y unos a otros nos lo fuimos repitiendo como estribillo de nuestra oración: “Cerca está el Señor de los que lo invocan”. No hemos dicho que el Señor es, o que está en todas partes, o que nada se oculta a su mirada; hemos dicho que “está cerca”, y en la humildad de un adverbio de lugar encerramos la grandeza de Dios, su clemencia, su misericordia, su piedad, su bondad, su ternura con todas las criaturas. Por eso su palabra nos dice «buscad al Señor», porque él está cerca, «invocadlo», porque él es clemente y misericordioso.

No pienses, pues, que Dios es quien invita o manda, y tú eres el que se ha de poner a la tarea de hacer lo mandado; cuando él te dice, «búscame», ya se ha puesto a tu lado para que lo encuentres; cuando te dice, «invócame», ya ha entrado en tu corazón para que le hables.

De esta tarea de Dios da testimonio Jesús en el evangelio, cuando habla de aquel propietario derrochador, “que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña salió otra vez a media mañana salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde salió al caer la tarde”. Cuando el propietario dice a los jornaleros: «Id a mi viña»él ya «ha ido» a la plaza donde estaban los que necesitaban un jornal. Dios busca a quien dar el salario del día.



El que nos dice: «Buscad», él es el que ya ha salido a buscarnos; el que nos dice: «Id», él es el que ya ha venido a nosotros. Y este misterio de gracia, no es algo que sucedió una vez en el pasado y para otros, sino que es lo que en esta celebración vivimos los creyentes.

Considera esta Iglesia a la que perteneces. Es una comunidad de hombres y mujeres que han salido en busca de Dios, invocan al Señor, piden cumplir en sus vidas la voluntad de Dios; es una comunidad de creyentes que buscan, invocan y piden, porque han experimentado que “el Señor está cerca”, que “el Señor es clemente y misericordioso bueno con todos cariñoso con todos”.  Aquí buscamos al que desde siempre nos busca; aquí invocamos al que desde siempre es nuestro auxilio; pedimos al que por entero se nos ofrece antes de que nada pidamos.

Y ahora piensa en la comunión que vas a hacer: Tú te acercarás para recibir a Cristo, abrirás los labios como un niño que se dispone a comer, extenderás la mano como un pobre que espera una limosna; y allí, en Cristo, hallarás que tu Dios se ha acercado a recibirte, se ha hecho alimento para tu comida, se ha hecho tesoro para tu necesidad.

Feliz domingo.

Fr, Santiago Agrelo Martínez
Arzobispo de Tánger



viernes, 19 de septiembre de 2014

¿Algo o Alguien?

PULSA SOBRE CADA PREGUNTA

AUNQUE A VECES CUESTE CREERLO
ALGUIEN
QUE SIEMPRE
TE HACE SEGUIR ADELANTE

¿Un Dios solitario?



UN DIOS SOLIDARIO

En aquel momento Jesús se estremeció de gozo, movido por el Espíritu Santo, y dijo: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre, como nadie sabe quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».Después, volviéndose hacia sus discípulos, Jesús les dijo a ellos solos: «¡Felices los ojos que ven lo que ustedes ven! ¡Les aseguro que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron!».Y entonces, un doctor de la Ley se levantó y le preguntó para ponerlo a prueba: «Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la Vida eterna?». Jesús le preguntó a su vez: «¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?». Él le respondió: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu espíritu, y a tu prójimo como a ti mismo».
(Lc 10, 21-27)

Todavía tengo muchas cosas que decirles,
pero ustedes no las pueden comprender ahora.
Cuando venga el Espíritu de la Verdad,
él los introducirá en toda la verdad,
porque no hablará por sí mismo,
sino que dirá lo que ha oído
y les anunciará lo que irá sucediendo.
Él me glorificará,
porque recibirá de lo mío
y se lo anunciará a ustedes.
Todo lo que es del Padre es mío.
Por eso les digo:
“Recibirá de lo mío
y se lo anunciará a ustedes”.

(Jn 16, 12-15)

¿Un Dios de ceremonias?



UN DIOS ACOGEDOR

Tú, en cambio, cuando ores, retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.Cuando oren, no hablen mucho, como hacen los paganos: ellos creen que por mucho hablar serán escuchados. No hagan como ellos, porque el Padre que está en el cielo sabe bien qué es lo que les hace falta, antes de que se lo pidan.
Ustedes oren de esta manera:
Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
que venga tu Reino,
que se haga tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día.Perdona nuestras ofensas,
como nosotros perdonamos
a los que nos han ofendido.
No nos dejes caer en la tentación,
sino líbranos del mal.
Si perdonan sus faltas a los demás, el Padre que está en el cielo también los perdonará a ustedes. Pero si no perdonan a los demás, tampoco el Padre los perdonará a ustedes.

Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como hacen los hipócritas, que desfiguran su rostro para que se note que ayunan. Les aseguro que con eso, ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno no sea conocido por los hombres, sino por tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
(Mt 6, 6-18)

Mientras tanto se reunieron miles de personas, hasta el punto de atropellarse unos a otros. Jesús comenzó a decir, dirigiéndose primero a sus discípulos: «Cuídense de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. No hay nada oculto que no deba ser revelado, ni nada secreto que no deba ser conocido. Por eso, todo lo que ustedes han dicho en la oscuridad, será escuchado en pleno día; y lo que han hablado al oído, en las habitaciones más ocultas, será proclamado desde lo alto de las casas.A ustedes, mis amigos, les digo: No teman a los que matan el cuerpo y después no pueden hacer nada más. Yo les indicaré a quién deben temer: teman a aquel que, después de matar, tiene el poder de arrojar a la Gehena. Sí, les repito, teman a ese. ¿No se venden acaso cinco pájaros por dos monedas? Sin embargo, Dios no olvida a ninguno de ellos. Ustedes tienen contados todos sus cabellos: no teman, porque valen más que muchos pájaros. Les aseguro que a aquel que me reconozca abiertamente delante de los hombres, el Hijo del hombre lo reconocerá ante los ángeles de Dios. Pero el que no me reconozca delante de los hombres, no será reconocido ante los ángeles de Dios. Al que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonará; pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo, no se le perdonará.
(Lc 15, 1-10)

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