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jueves, 10 de julio de 2014

La caridad que deja a los pobres tal y como están no es suficiente


La simple acogida no basta. No basta dar un sándwich si no se acompaña de la oportunidad de aprender a caminar sobre sus propios pies. La caridad que deja a los pobres tal y como están no es suficiente. La misericordia verdadera, aquella que Dios nos da y nos enseña, pide justicia, pide que el pobre encuentre su camino para dejar de serlo... Todos los días, aquí y en otros centros, muchas personas, especialmente jóvenes, hacen fila para tener un plato de comida caliente. Estas personas nos recuerdan el sufrimiento y las tragedias de la humanidad. Pero esta fila también nos dice que hagamos algo, ahora, todos, es posible. Es tan sencillo como llamar a la puerta, y tratar de decir: Yo estoy aquí. ¿Cómo puedo ayudar?
(Papa Francisco)

Esta Asociación de Voluntariado Franciscano, fiel a los principios y objetivos para la que nació, pretende seguir sirviendo de instrumento de ayuda a zonas necesitadas del Tercer Mundo, particularmente Perú con las misiones franciscanas y Cáritas-Tánger. Su labor, aparte de intentar sensibilizar a nuestra sociedad, no cabe duda en la solidaridad, conlleva mucho de gestión y administración; en un intento de adaptarnos a los tiempos en cuanto a lo que es captación de recursos (en estos momentos muy dificultosos de conseguir) que permitan financiar la puesta en marcha de proyectos viables para mejorar las condiciones de vida de aquellos que más lo necesitan, especialmente el Programa de Desayuno Escolar a alumnas del Colegio de la Inmaculada de Requena y que venimos sosteniendo desde 2002.

Pretendemos, a su vez, que sean los propios beneficiarios los verdaderos protagonistas de este proceso de desarrollo cultural, económico, social y personal y que la Asociación sea un mero vínculo en la construcción del puente entre nuestra sociedad y la suya. Puente que debe ser de doble circulación, ya que sin la colaboración e iniciativa de los que están al otro lado de él no conseguiríamos nada.

Todo esto conlleva a que la participación e iniciativa de los responsables en las distintas zonas, objetos de nuestra colaboración, tenga que ser total. Involucrándose en los procesos de información como nosotros mismos, pues nadie mejor que ellos pueden ayudarnos a identificar los problemas que tienen prioridad, solicitándonos su financiación en base a un proyecto coherentemente redactado y ayudándonos, posteriormente, caso de abordarlo, en realizar el seguimiento de su cumplimiento y correcta aplicación de los fondos que al mismo se destinan, es decir, nosotros estamos abiertos a las demandas de ayuda, contando con el compromiso y responsabilidad de su propia implicación en todo el proceso del desarrollo en la ejecución del proyecto, como así lo vienen haciendo y lo vienen manifestando tanto el Vicariato Apostólico de Requena en las personas de su Obispo y del párroco de Flor de Punga, como los responsables de otras zonas como Cáritas Tánger.

A sus peticiones, básicamente, sólo les exigimos una condición: que los efectos de la realización del proyecto que nos propongan sea capaz de generar impacto. Esto es lo mismo que decirles que sus efectos sean a largo plazo y que, además, permitan que sus beneficiarios se identifiquen con su realización. Tras las peticiones recibidas, la Asociación, con un criterio de prioridades y urgencia, a la vez que desde su propia capacidad, estudiando las posibilidades de realización y obtención de fondos para el mismo, coherencia de la solicitud, viabilidad técnica y su capacidad para generar el impacto mencionado procede a su formulación definitiva, previa notificación a la contraparte local interesada, y comienza a planificar su trabajo a fin de captar los recursos necesarios y, posteriormente la gestión y administración del proyecto en cuestión.

El involucrarse, pues, del responsable local en el proyecto seleccionado debe ser amplio ya que se trata de una Asociación relativamente joven y muy limitada que no nos permite abordar toda la labor que algunos proyectos llevan consigo. Y en caso de producirse desviaciones importantes o impedimentos para la realización final del proyecto, debe buscarse la solución más positiva, tanto para la Asociación como la de la contraparte local.

Desde esta Memoria realizamos un llamamiento a la solidaridad entre todos nosotros: participantes, beneficiarios y meros observadores de esta Asociación. En primer lugar, para que todos la consideren como algo propio, y en segundo, para que cada vez seamos más los que integremos esta iniciativa de manera participativa.

La Asociación Compromiso Marana-Thá quiere ser, por consiguiente, un grupo desde el que vivir la fe desde la Encarnación, dando cabida a cuantas personas de buena voluntad quieran expresar su compromiso para con los demás. Nos anima e ilusiona vuestra comprensión, así como la ayuda concreta que nos podáis ofrecer.

Compromiso Marana-tha quiere ser también una Asociación que piensa y trabaja con y para las personas. Que piensa, de manera particular, en aquellos a los que podamos servirles en algo y en los que saben apreciar los valores para los que trabaja día a día.


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