Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) - Junto al amor, quizá sea la paz una de las palabras más usadas y desvirtuadas en nuestro lenguaje. En una cultura que pretende dejar a Dios fuera de lugar, la paz se presenta como un logro humano, olvidando que se trata de un don de Dios, fruto de la Redención realizada por Cristo.
Es verdad que, aún siendo don de Dios, los hombres deben buscar la paz, deben preparar el camino a la paz. Por eso, el Santo Padre ha puesto como lema de la Jornada Mundial para la Paz en el año 2012: Educar a los jóvenes en la justicia y la paz, porque está convencido de que ellos, con su entusiasmo y su impulso hacia los ideales, pueden ofrecer al mundo una nueva esperanza.
Benedicto XVI ha señalado que se ha de transmitir a los jóvenes el aprecio por el valor positivo de la vida, suscitando en ellos el deseo de gastarla al servicio del bien.
Uno de los aspectos más necesitados de reforma en la situación actual, es el de la educación. Una antropología centrada sobre sí misma, y que olvida la dimensión sobrenatural del hombre, no puede realizar una labor de educación completa. Esta visión parcial produce una educación que olvida los aspectos más esenciales del ser humano, provenientes de su llamada a la unión con Dios.
Es verdad que, aún siendo don de Dios, los hombres deben buscar la paz, deben preparar el camino a la paz. Por eso, el Santo Padre ha puesto como lema de la Jornada Mundial para la Paz en el año 2012: Educar a los jóvenes en la justicia y la paz, porque está convencido de que ellos, con su entusiasmo y su impulso hacia los ideales, pueden ofrecer al mundo una nueva esperanza.
Benedicto XVI ha señalado que se ha de transmitir a los jóvenes el aprecio por el valor positivo de la vida, suscitando en ellos el deseo de gastarla al servicio del bien.
Uno de los aspectos más necesitados de reforma en la situación actual, es el de la educación. Una antropología centrada sobre sí misma, y que olvida la dimensión sobrenatural del hombre, no puede realizar una labor de educación completa. Esta visión parcial produce una educación que olvida los aspectos más esenciales del ser humano, provenientes de su llamada a la unión con Dios.
Para seguir leyendo pulse: Agencia Fides

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada